Poco a poco os iré relatando mis aventuras por el mundo en estos 4 meses, de Septiembre a Diciembre del 2007, en los que me embarco en "la aventura de mi vida"
Como ya os comenté en el anterior post,mi camino se dirigió al parque natural de los Lençois Maranhenses, una auténtica maravilla de la naturaleza. Para visitarlo me hospedé en el pueblecito de Barreirinhas que es el que se encuentra más cerca del parque y está a cuatro horas en bus de la ciudad de Sao Louis.
Barreirinhas es un pequenho pueblo crecido a partir del turismo del parque natural pero que no tiene mucho encanto, a no ser de su paseo al borde del río para tomarse unas caipirinhas a gusto. La necesidad de ir ahí es que desde Barreirinhas salen las excuriones hacia los Lençois.
Llegué allí a mediodía y ya por la tarde hice una excursión. Los Lençois (sábanas en portugués) son como un conjunto de dunas bastante grande, llegando a parecerse incluso a un desierto, y desde el aire a unas sábanas, de ahí su nombre. Su mayor encanto es que entre las dunas hay piscinas naturales con agua proveniente de la lluvia que está a una temperatura muy agradable y donde te puedes banhar para poder refrescarte. En esta primera excursión caminamos por las dunas tras una excursión hasta el pie de las dunas en 4x4 y allí nos pudimos banhar en las lagunas, para acabar viendo la puesta del sol. Siendo la puesta del sol en un desierto, y tras lo que vi el anho pasado en Marruecos, me esperaba algo más de ella, no fue para tanto pero valió la pena.
Al día siguiente tocaba otra excursión que era descender el río que hay en la zona (no me acuerdo del nombre) en una lancha a motor hasta practicamente la desembocadura con el mar, pasando también por los llamados pequenhos Lençois. Muy interesante, viendo la vegetación natural del río a los lados y parando en varios pueblecitos con bastante encanto y totalmente alejados de toda manipulación turística. Alucinante el banho en el océano, es increíble cómo estando esta playa (totalmente salvaje, por supuesto) frente al océano abierto el agua estuviese tan calentita. Realmente una gozada de banho.
Y mi último día la excursión fue un descenso por un río muy tranquilito y pequenho encima de un neumático o donuts. Fue la peor de todas pero no estuvo mal, muy relajadito pues practicamente no había que hacer nada y el río era de lo más tranquilo y con aguas cristalinas. Por cierto, lo de salir en muchas de las fotos con los pulgares es porque es el símbolo nacional de Brasil, cualquier cosa que quieras responder afirmativo, en vez de decir "tudo bem" levantas el pulgar y queda más que entendido.
Todos estos días me traen grandes recuerdos pero, sobre todo, por la gente interesante que sigo conociendo y los amigos que he hecho, en la foto me podéis ver con Vivi, una amiga finlandesa que lleva, nada más y nada menos que, 11 meses recorriéndose Sudamérica conociéndo sólo un castellano básico. Cumpliendo los estereotipos escandinavos me debe de llevar 2 cabezas de altura, aunque con mi estatura de jugador de baloncesto tampoco es muy difícil, jajajaj!!!
Otra gente a la que me gustaría dar las gracias por estos días es a Rogerio y Lucía, una pareja de Porto Alegre encantadora que estaban conociendo el parque aprovechando que Rogerio iba a un congreso en Sao Louis. También un saludo para Vladimir y Daniel, francés y argentino que estaban recordando viejos tiempos universitarios en Buenos Aires, y, por supuesto, a Pedrinha una dentista un poco "loca" de Manaos, en pleno Amazonas.
A la vuelta del parque y aprovechando el tiempo hasta la salida del avión me he recorrido el casco antiguo de Sao Louis, patrimonio histórico de la humanidad. Como Olinda, es un lugar bastante destrozado pero con su encanto de ciudad colonial de otro tiempo. Pena que esto lugares no los recuperen un poco porque yo creo que simplemente pintando las fachadas de las casas sería un gran avance, aunque supongo también que habrá otras prioridades en un país como Brasil.
Ya se acaba mi aventura brasileira, sólo quedan las cataratas de Iguazú que son brasileiras-argentinas-paraguayas. Decir que Brasil es un país maravilloso en el que se pueden pasar meses y meses de la cantidad de cosas que hay que ver. Una auténtica maravilla y su gente todavía más, muy simpática y con una vitalidad especial. Me quedan grandes recuerdos.
Pena que ahora que ya controlo a las mil maravillas el portugués (ya me gustaría) y que hasta los brasileiros se sorprenden de lo bien que lo hablo me tenga que ir. Ya se sabe que los vigueses somos medio portugueses (a ver si no se me mosquean los vigueses de pro con esta pequenha broma) así que sería por eso que me acostumbré rapidamente al idioma.
En los próximos días mi aventura dejará de ser en solitario. Mi madre viene a acompanharme en Iguazú, Buenos Aires y Bariloche. Aunque yendo sin companhía nunca me he sentido solo pues he conocido mogollón de gente (mucha más de la que pensaba) no viene mal tener alguién al lado, y además siempre dormiré en mejores hoteles y comeré en mejores restaurantes que hasta ahora (que tampoco me quejo de como he comido y bebido hasta ahora).
Después de mi estancia en el paraíso terrenal de Noronha dirigí mis pasos hacia Praia da Pipa, trayecto de unas cuatro horas primero en bus regular (qué maravilla de bus, y no es conha) para luego coger una furgoneta que te lleva a la playa.
Praia da Pipa es un pueblecito turístico muy agradable lleno de surferos y rodeado de playas vírgenes y kilométricas. Decir que tiene una gran marcha nocturna pero también he de reconocer que lo de salir solo por la noche aún no soy capaz de hacerlo, es superior a mis fuerzas, en esto aún sigo siendo um poco zulú, jajajaj.
Allí estuve dos dias dando grandes paseos por sus playas, playas agrestes que terminan en acantilados y que, la mayoría, sólo se pueden recorrer con marea baja. El mayor problema es el fuerte viento que sopla que hace que haya las olas que hay y que las playas estén llenas de gente surfeando. Por lo que he visto en Brasil yo diria que el deporte rey es el surf y no el futbol, en todos los lugares hay gente con una tabla, desde ninhos pequenhos hasta gente mayor.
La estância en Praia da Pipa fue todavia mejor gracias a la pousada donde me hospedé, Pomar da Pipa, un pequenho oásis dentro del pueblo con una pequenha selva en el jardín donde incluso había monos (ver foto) y regentada por Mario, um tipo encantador que me asesoró en todas las excursiones y lugares de interés, además de tener buenas charlas con él. Está planeando hacerse um viaje como el mio pero en busca de las mejores olas del planeta para surfear (ya véis, cada loco con su tema).
Por cierto, esta pousada me la recomendaron Marta y Juan, una pareja de Vigo que está dando la vuelta al mundo durante 10 meses y com la que tengo rutas paralelas y nos vamos asesorando. Aún no hemos coincidido pero seguro que lo haremos pronto. Podeis seguirlos también em su blog "El diario de Passepartout". Ya podéis ver que no soy el único loco que se embarca en aventuras como ésta.
De praia da Pipa cogí otro bus para irme a la playa de Ponta Negra en Natal. Nada que ver con Pipa, todo más turístico y explotado y el paseo que parece un mercadillo ambulante. Me pasó una cosa curiosa, en la pousada donde me quedé me hicieron firmar que no subiria com una chica a la habitación, cosas de que ésta zona de madrugada está llena de mujeres com la profesión más antigua del mundo (sólo decir que en casos como éste siempre aparece la maldita Ley de Murphy, jeje).
Lo que queria hacer desde Ponta Negra era realizar una excursión en boogie a las dunas y playas del norte de Natal. Estuvo muy bien y vi lugares excepcionales, aunque también he de decir que caí por primera vez en el viaje en el turismo “borreguil”, más de la mitad de la excursión fueron paradas “comerciales”, que si parada para hacerse foto con la burra Catalina, que si se quiere entrar em el acuario (parecían unas chavolas, no sé como estarían los peces dentro), que si paseo de 10 minutos en dromedários, por cierto, traídos de Canarias, que si parar a comer em un restaurante perdido pero al que llevaban los guias a todos sus turistas,... es una pena que haya actividades que solo se puedan hacer de esta manera. Lo peor es que mis companheros de viaje, tres personas mayores, pagaron por todo. Podeis ver en las fotos cosas curiosas como cuando se nos estropeó el boogie en medio del desierto, o cuando tuvimos que cruzar el rio en una espécie de barca por llamarla de alguna manera,...
Y hoy me voy a São Louis para visitar el parque natural de Os Lenços Maranhenses, una auténtica maravilla de la naturaleza, alejada de toda civilización, aunque esa es otra historia que ya os contaré en otro momento.
Os cuento unas cuantas curiosidades que me han llamado la atención en Brasil
MODA PLAYERA
Resulta que en Brasil el top-less está prohibido, o como si lo estuviera, y es imposible ver a una mujer con los pechos al aire, no como en Espanha que practicamente lo prohibido es no hacerlo. Pues para las garotas lo sensual es que se les vea la marca de las asas del bikini y lo que cuidan es llevar siempre la misma parte de arriba para que le queden bien marcadas las tiras.
Les da vergüenza ensenhar las tetas pero por otro lado van con el culo al aire, cosas de las diferentes culturas. Habría que buscar el lugar donde no les de vergüenza ensenhar las dos cosas, no?
LAS DUCHAS EN BRASIL
A cualquier persona con dos dedos de frente le da un poco de miedo eso de mezclar la electricidad con el agua, no? Pues a los brasileiros les sucede lo contrario, como podéis ver en las fotos el calentamiento del agua lo hacen a través de una instalación eléctrica que pone los pelos de punta, la ducha está enchufada!!! y calienta el agua a través de unas resistencias. Mete miedo aunque yo, de momento, no he notado ni un ligero calambre.
GALEGOS EN BRASIL
El otro día estaba hablando con la chica rubia de la foto, brasileira de Florianápolis, al sur del país, cuando me dice que ella es gallega y yo, venga ya!!! no me tomes el pelo, naciste en Galicia? Y me dice que yo también soy medio gallego pero que no he nacido en Brasil. Vaya lío, así que yo no era gallego porque no había nacido en Brasil? Después de aclarar las cosas resulta que en Brasil se les llama gallegos a las personas rubias y de ojos claros, normalmente del sur del país. Diferentes significados para la palabra gallego en diferentes partes del mundo. En la foto podéis ver a "dos" gallegos y a una canadiense, en la pousada donde nos hospedábamos en el paraíso de Noronha
Después de mi salida de Rio me fui a Olinda, ciudad colonial declarada Patrimonio Historico de la Humanidad, y que se llama así porque cuando llegó el conquistador portugués dijo “Oh!! Linda”. Es una ciudad colonial bastante hecha polvo pero con mucho encanto, ideal para caminar por sus callejuelas y perderse sin destino predefinido.
Tuve la suerte de que los días en que yo estuve se celebraba el MIMO (Mostra internacional de musica de Olinda) con actos culturales por las calles, que hacía que hubiese mucho ambiente y con conciertos dentro de las iglesias. Fui a dos de esos conciertos y estuvieron muy bien, sobre todo el de un grupo brasileiro con más de 30 anhos de carrera que hacía sus propios instrumentos y fue muy original (lo siento, no tengo ahora el nombre del grupo)
En Olinda sólo estuve un día y al día siguiente me fui a la isla de Fernando de Noronha que está a una hora en avión desde el continente. Había escuchado que era un paraíso y era toda la verdad, una auténtica maravilla. Si existe el paraíso terrenal yo creo que está en esta isla.
Visité una de las playas más bonitas del mundo, a praia do Sancho, a la que se accede sólo por una escalera vertical metida entre las rocas. Yo no sé quién hizo la lista en que puso a la playa de Rodas en Cíes como la mejor del mundo pero es que ésta la supera com creces.
Alucinante el bucear solo con gafas, tubo y aletas y estar rodeado de todo tipo de peces de colores, rayas, tortugas,… una sensación inigualable y todo esto pegado a la playa sin tener que ir a ningún lugar recóndito.
Además de bucear así también hice, lo que se llama, el bautismo de submarinista que es hacer submarinismo con bombona pero acompanhado en todo momento por un instructor. Sensación alucinante el estar nadando, entre otras cosas, al lado de varias tortugas. Decían que la visibilidad no era buena (5 o 10 m) porque lo normal es que llegue a 50 o 60, pena de no ser el mejor día para hacerlo pero estuvo muy bien. Estoy experimentando sensaciones nuevas, si en Rio fue en el aire con el ala delta en Noronha ha sido bajo el agua con el submarinismo, y eso que llevo sólo 10 días de viaje.
Curioso encontrar en la isla dos personas que conocían Vigo. Uno de ellos lo conocía por la salida de la Volvo hace un par de anhos (por lo menos sirvió de publicidad), y el outro estando en Portugal de vacaciones había ido a Vigo, a qué? Pues a lo que van la mayoría de los portugueses, al Corte Inglés!!!!
Me estoy desesperando con la rapidez de este ciber, es más lento que el caballo del malo.
Besos y abrazos a tod@s
Javier
PD: por alguna crítica recibida por el tamanho de las fotos deciros, para los torpes de la tecnología, que si pincháis en la foto se ve más grande. Por cierto, gracinhas por todos los comentarios que incluís en el blog, se agradecen
Manhana me despido de Rio de Janeiro, a Cidade Maravilhosa, que hace honor a su apodo. Que dias más alucinantes, creo que no pude escoger mejor destino para empezar mi viaje.Ciudad llena de contrastes, favelas al lado de edificios urbanos, una gran ciudad de más de 7 millones de habitantes rodeada por naturaleza por todos los lados, playas, selva,... Lo más curioso de todo es que la gente piensa que soy brasileiro y ni los vendedores ambulantes en Copacabana, que son miles, me miran y si me dicen algo les hago un gesto como que "no me des la vara que soy brasileiro" y se van. Eso sí, aunque chapurreo el portugués en cuanto abro la boca ya se dan cuenta que no soy del país carioca. Estuve recorriendo los sitios típicos. Las vistas desde el Pao de Azucar simplemente alucinantes, muchisimo mejores que las del Cristo. Gracias a Dios fui primero al Cristo porque si lo hubiese hecho al revés me hubiese parecido una mierda :-)
Grandes paseos por las maravillosas playas de Copacabana e Ipanema, ésta última conocida por la famosa canción Garota de Ipanema ( escuchar y leer su historia en mi otro blog).Tuve mala suerte con el tiempo y ha estado nublado casi todos los días pero hoy como despedida de Rio me he dado un banho na praia de Copacabana.
Tuve la gran experiencia de ir a Maracaná a un derbi carioca Fluminense - Vasco da Gama. Fue alucinante!!! Esta gente sí que sabe vivir el futbol, cantando y gritando desde que llegamos al estadio una hora antes del partido y sin parar hasta más tarde de que acabase, desde ninhos pequenhos hasta la gente mayor. Espero ir en Buenos Aires a un partido en la Bombonera para poder comparar ambas cosas pero creo que va a estar complicado superar lo que he visto aquí.
Me quería dar un pequenho lujazo en Rio. Primero intenté ir en el helicóptero que sobrevuela la ciudad pero no me fue posible y, en vez de hacerlo en helicóptero, lo hice en ala delta. Qué pasada!!! No hay forma de describirlo. Eso de ir volando como un pájaro es, en dos palabaras, IM-PRESIONANTE. Quien pueda experimentarlo que lo haga. La verdad es que no sé como describirlo, simplemente ver las fotos que os pongo.
Lo único malo de estos días es que se me ha derrumbado un gran mito. Ya sabemos que todos los mitos se acaban desmoronando pero no lo esperaba de este. LAS MUJERES DE RIO ME HAN DECEPCIONADO. Esperaré a salir de Brasil para dar un veredicto final pero hasta ahora ha sido una gran desilusión, ya les gustaría a muchas de ellas parecerse a las que vemos todos los días. Lo más positivo de todo ha sido la cantidad de gente que he conocido en estos cinco días. Parece mentira pero yendo sólo te abres muchísimo más. Yo me considero una persona que me cuesta dar el primer paso (mi madre dice que soy un poco zulú en esto) aunque luego no tengo problemas para relacionarme. Creo que estoy perdiendo esa parte de zulú (alguna otra me quedará). Como muestra, el sábado por la noche fui a tomar algo con un grupo de gente del albergue, éramos un australiano, un suizo, un japo, cuatro italianos, dos ingleses y yo. Un grupo bastante exótico. Pero además de en el albergue he conocido a muchísima otra gente, por ejemplo, el primer día estuve tomando unas caipirinhas con una pareja que se volvían para Espanha (Laura, Floren espero que la vuelta al trabajo no haya sido muy dura), fue una gran bienvenida.
Bueno, esto ha sido el fin de mi primera etapa. Manhana me dirijo a Recife, dormiré en Olinda, pueblo patrimonio de la humanidad y en dos días me voy a la isla Fernando de Noronha, que todo el mundo dice que es el paraíso terrenal, y está en en el Atlántico a una hora en avión. Ya os comentaré