(vídeo añadido una vez terminado el viaje)
Manhana me despido de Rio de Janeiro, a Cidade Maravilhosa, que hace honor a su apodo. Que dias más alucinantes, creo que no pude escoger mejor destino para empezar mi viaje.Ciudad llena de contrastes, favelas al lado de edificios urbanos, una gran ciudad de más de 7 millones de habitantes rodeada por naturaleza por todos los lados, playas, selva,...
Lo más curioso de todo es que la gente piensa que soy brasileiro y ni los vendedores ambulantes en Copacabana, que son miles, me miran y si me dicen algo les hago un gesto como que "no me des la vara que soy brasileiro" y se van. Eso sí, aunque chapurreo el portugués en cuanto abro la boca ya se dan cuenta que no soy del país carioca.
Estuve recorriendo los sitios típicos. Las vistas desde el Pao de Azucar simplemente alucinantes, muchisimo mejores que las del Cristo. Gracias a Dios fui primero al Cristo porque si lo hubiese hecho al revés me hubiese parecido una mierda :-)
Grandes paseos por las maravillosas playas de Copacabana e Ipanema, ésta última conocida por la famosa canción Garota de Ipanema ( escuchar y leer su historia en mi otro blog).Tuve mala suerte con el tiempo y ha estado nublado casi todos los días pero hoy como despedida de Rio me he dado un banho na praia de Copacabana.
Tuve la gran experiencia de ir a Maracaná a un derbi carioca Fluminense - Vasco da Gama. Fue alucinante!!! Esta gente sí que sabe vivir el futbol, cantando y gritando desde que llegamos al estadio una hora antes del partido y sin parar hasta más tarde de que acabase, desde ninhos pequenhos hasta la gente mayor. Espero ir en Buenos Aires a un partido en la Bombonera para poder comparar ambas cosas pero creo que va a estar complicado superar lo que he visto aquí.
Me quería dar un pequenho lujazo en Rio. Primero intenté ir en el helicóptero que sobrevuela la ciudad pero no me fue posible y, en vez de hacerlo en helicóptero, lo hice en ala delta. Qué pasada!!! No hay forma de describirlo. Eso de ir volando como un pájaro es, en dos palabaras, IM-PRESIONANTE. Quien pueda experimentarlo que lo haga. La verdad es que no sé como describirlo, simplemente ver las fotos que os pongo.
Lo único malo de estos días es que se me ha derrumbado un gran mito. Ya sabemos que todos los mitos se acaban desmoronando pero no lo esperaba de este. LAS MUJERES DE RIO ME HAN DECEPCIONADO. Esperaré a salir de Brasil para dar un veredicto final pero hasta ahora ha sido una gran desilusión, ya les gustaría a muchas de ellas parecerse a las que vemos todos los días.
Lo más positivo de todo ha sido la cantidad de gente que he conocido en estos cinco días. Parece mentira pero yendo sólo te abres muchísimo más. Yo me considero una persona que me cuesta dar el primer paso (mi madre dice que soy un poco zulú en esto) aunque luego no tengo problemas para relacionarme. Creo que estoy perdiendo esa parte de zulú (alguna otra me quedará).
Como muestra, el sábado por la noche fui a tomar algo con un grupo de gente del albergue, éramos un australiano, un suizo, un japo, cuatro italianos, dos ingleses y yo. Un grupo bastante exótico. Pero además de en el albergue he conocido a muchísima otra gente, por ejemplo, el primer día estuve tomando unas caipirinhas con una pareja que se volvían para Espanha (Laura, Floren espero que la vuelta al trabajo no haya sido muy dura), fue una gran bienvenida.
Bueno, esto ha sido el fin de mi primera etapa. Manhana me dirijo a Recife, dormiré en Olinda, pueblo patrimonio de la humanidad y en dos días me voy a la isla Fernando de Noronha, que todo el mundo dice que es el paraíso terrenal, y está en en el Atlántico a una hora en avión. Ya os comentaré
Besos y abrazos a tod@s
Javier
