
“Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo”
Con estas primeras palabras de “Cien años de soledad” comenzará mi viaje, pues es mi primer libro de lectura escogido para esta aventura, y haciendo un símil con estas letras decir que estoy seguro que cuando tenga ya una edad avanzada (y espero que no frente al pelotón de fusilamiento) yo recuerde el viaje que estoy a punto de comenzar igual que Aureliano Buendía recordaba el día que conoció el hielo. Espero que el pueblo de Macondo y todos sus personajes sean una buena compañía para la primera etapa del viaje.
Decir que mañana vuelo hacia Río de Janeiro y espero que todas mis dudas, respetos y nerviosismos previos al viaje se disipen y pueda disfrutar plenamente de todo esto. Después de la despedida con los amigos el fin de semana y con la familia ayer hoy me espera un día duro de hacer maletas, de intentar no olvidarse de nada y, sobre todo, de tratar de no estar muy nervioso y dormir bien por la noche aunque, a decir verdad, no sé si me compensará salir de farra con todas las horas de avión que me tocan mañana.
Cuando dejé mi último trabajo, hecho que me ha permitido esta aventura, mis compañeros (gracias, chavales) me regalaron una figura de Sargadelos con una inscripción que dice:
“El éxito consiste en obtener lo que se desea
la felicidad en disfrutar lo que se obtiene”
Considerando como uno de los sueños de mi vida hacer un viaje como el que voy a empezar pues opino que el éxito ya lo he obtenido. Espero poderos decir al final del viaje que también he alcanzado la felicidad (aunque no me pueda quejar de mi situación actual)
Ahora ya no hay vuelta atrás y mañana comienza mi aventura
Un abrazo a tod@s
Javier